El muralista Carlos Adeva plasma sobre los tinos de hormigón de la nave central algunos de los momentos clave de la trayectoria de la cooperativa ubicada en La Seca, coincidiendo con la 89ª vendimia que viven estos depósitos desde 1938
La Seca (Valladolid), 25 de agosto 2026.- Bodega Cuatro Rayas ha inaugurado una serie de pinturas murales sobre los depósitos de hormigón de su nave central como homenaje a los orígenes de la cooperativa y a las generaciones de viticultores y viticultoras que han formado parte de ella.
El encargado de realizar las obras ha sido Carlos Adeva (Toro, Zamora, 1974), artista con más de tres décadas de trayectoria y una carrera especialmente ligada a la pintura mural. Formado en la Escuela de Artes y Oficios de Salamanca, Adeva ha desarrollado numerosos proyectos de muralismo público dentro y fuera de España, con trabajos que han llevado su obra desde Castilla y León hasta Vitoria-Gasteiz o Recife (Brasil). En Cuatro Rayas, el artista ha plasmado diferentes escenas que recuperan el imaginario vitivinícola a través de un lenguaje inspirado en la gráfica popular del siglo XX, en contraste con la austeridad monumental de la arquitectura industrial de los años treinta.



El propio soporte de las pinturas forma parte de lo que estas quieren contar: fue en 1938, en plena Guerra Civil y bajo la presidencia de Félix Sanz, cuando los socios de la cooperativa decidieron reunir en grandes tinos de hormigón los vinos blancos que hasta entonces elaboraban de manera tradicional en sus casas, para comercializar conjuntamente el vino de todos. De aquellos primeros pasos surgió también la primera marca de la cooperativa, ‘Fino 61’, que tomó su nombre del depósito número 61, cuya mezcla era considerada, según cuentan, la de mayor calidad.
La presentación de los murales se ha celebrado en un acto entrañable en la propia nave central, inmersa estos días en el ritmo frenético de la vendimia 2026, la número 89 que viven estos depósitos desde aquel 1938. Junto a Carlos Adeva han participado socios veteranos de la Comisión Solera de Bodega Cuatro Rayas y miembros del Consejo Rector, en representación de los cerca de 300 socios y socias viticultores que integran la cooperativa. Un encuentro entre generaciones alrededor de unos tinos que llevan casi nueve décadas ligados a la elaboración del vino y sobre los que ahora quedan plasmados algunos de los momentos, personas y símbolos que han marcado la trayectoria de Cuatro Rayas.








